El flujo es simple: el mesero toma el pedido en el salón desde una tablet o celular, y el pedido aparece al instante en la pantalla de la cocina, agrupado por ronda y con las notas de cada plato ("sin cebolla", "término medio"). La cocina cambia el estado de cada ítem (pendiente, en preparación, listo) y el mesero sabe cuándo recoger sin gritos ni viajes de más.
Frente a la comanda en papel, un KDS elimina pedidos perdidos o ilegibles, ordena la producción cuando hay varias mesas a la vez y deja registro de los tiempos de preparación: el dato que un restaurante necesita para detectar cuellos de botella en horas pico.
En Scrampi
El módulo de gastronomía de Scrampi (Gastrobar) incluye un KDS tipo tablero Kanban conectado en tiempo real con el plano de salón y la caja, que sigue funcionando aunque se caiga el internet. Está incluido en todos los planes.